Viajar en furgo es libertad… pero también tiene sus cosas: paradas improvisadas, mantener la higiene, vaciar residuos… y sí, el WC está en esa lista. Lo usamos todos los días, varias veces al día, y nos facilita la vida mucho más de lo que imaginábamos.
Llevábamos con Trelino desde nuestras primeras rutas, aunque al principio apenas le prestábamos atención. Entre travesías, rutas de montaña y campings con baños, era solo un accesorio más. Hasta que llegamos a Vigo. Calles estrechas, semáforos, gasolineras… y entonces lo entendimos: un WC portátil no es un extra, es un imprescindible.
Lo que más nos convence es que es sostenible de verdad. Nada de químicos raros: los sólidos se gestionan con su bolsa y el pis se vacía junto con nuestras aguas grises, sin ensuciar el entorno. Cada uso nos recuerda que se puede viajar de forma consciente, sin renunciar a comodidad ni a nuestra manera de vivir.
Y además, es cómodo y práctico. Cada parada en la ciudad, gasolinera o área de servicio es mucho más sencilla: se vacía, se limpia y vuelve a estar listo para usar. Tenerlo siempre a mano nos da tranquilidad y hace que nuestra rutina en la furgo fluya sin interrupciones ni estrés.
Trelino encaja perfecto con nuestra filosofía: viajar ligeras, coherentes con nuestro impacto, libres para decidir cuándo y dónde parar. No es un gadget ni un lujo: es una herramienta que hace que la vida en furgo sea más sencilla, más sostenible y alineada con nuestra forma de ver el mundo.
No sabes lo cómodo que es hasta que lo pruebas. Y sí, también es sostenible. Así que, si a ti —como a nosotras— te importa viajar ligera, coherente y sin líos, esto es para ti.