Qué tarjetas usar

En Noruega puedes olvidarte casi por completo del efectivo: todo se paga con tarjeta, desde un café improvisado hasta un baño público en mitad de un fiordo que no sabías ni que existía. Es uno de los países más cómodos para viajar sin cash, pero también es fácil caer en alguna comisión tonta si no lo tienes en cuenta.

Nosotras usamos Revolut, que funciona genial para pagar y retirar pequeñas cantidades si algún sitio lo pide. Peeeeero tiene un pequeño “detalle”: si haces cambios de moneda en fin de semana, te aplican una mini comisión porque las divisas van por libre esos días. Nada dramático, pero si te despistas te puede soplar unos céntimos (y oye, en Noruega cada céntimo cuenta). También hay límites gratuitos según el plan, cosas normales de estas apps modernas.

Como segunda opción llevamos Wise, que también funciona muy bien y suele tener buenos tipos de cambio bastante buenos. Eso sí, tampoco es magia: cuando conviertes moneda, siempre hay una pequeña comisión (muy transparente, eso sí).

Llevar dos tarjetas distintas es una tranquilidad enorme cuando viajas por zonas remotas… especialmente si son de dos redes diferentes (VISA y Mastercard).

Nuestros consejos “de la vida real”:

  • Si puedes, haz los cambios de moneda entre semana, es más barato.
  • Evita retirar efectivo salvo que sea imprescindible.
  • Y lleva siempre una tarjeta de repuesto accesible, que a veces los datáfonos también tienen sus días raros.

Pagar en Noruega es facilísimo… siempre que tu tarjeta esté de tu lado.

Neumáticos de invierno (porque la nieve no avisa)

En Noruega, la nieve y el hielo aparecen cuando menos te lo esperas, y la ley lo sabe. En el sur y centro del país, los neumáticos de invierno son obligatorios de noviembre a Semana Santa. En el norte, donde el invierno se toma su tiempo, se usan desde mediados de octubre hasta finales de abril.

Pero aquí viene lo importante: aunque aún no sea “temporada oficial”, si la carretera está helada o nevada, tienes que llevar neumáticos de invierno sí o sí. No es solo por cumplir la norma, es por ti, por tu furgo y por tu perra, que no necesita un cameo sobre hielo.

Lo mejor es ponérselos con tiempo, conducir con calma y disfrutar del paisaje. Llegar un poco más tarde a la foto del fiordo también es llegar a tiempo para vivirla.

Animales en carretera (no eres tú, son ellos)

En Noruega los paisajes parecen sacados de una postal… y a veces con actores invitados. Rénos, alces, ovejas o vacas se pasean a su ritmo, y muchas veces ese ritmo es justo en mitad de tu carretera.

Suelen aparecer al amanecer, al atardecer, o después de una nevada, especialmente en curvas y tramos rurales. Así que baja el ritmo, mantén los ojos bien abiertos y no te sorprendas si un reno o una oveja decide cruzar delante de ti: forma parte del show noruego.

Frenar con calma no solo te salva de un susto: también deja que ellos sigan su camino tranquilos, y tú el tuyo, con una historia más que contar junto al fiordo.

Y sí, es un poquito de adrenalina inesperada: otra de esas cosas que hacen que conducir por Noruega sea diferente a cualquier otro lugar del mundo.

¿QUIERES MÁS?

Tu dosis de aventuras, recetas y realidades sin filtros

Historias, recetas y 0 spam. Así de simple. Política de privacidad