Si estás pensando en viajar a Noruega, hay un detalle que deberías tener muy presente: los peajes y los ferries no funcionan como en ningún otro país que hayas visitado. Aquí no hay cabinas donde parar, monedas ni tickets de papel. Todo es automático, online y, si no estás preparado, puede pasarte factura… literalmente.

Por suerte, aquí te contamos cómo funcionan los peajes y ferries, cómo planificar rutas, ahorrar tiempo y dinero y, en general, todo lo que necesitas para recorrer Noruega sin sorpresas.

PEAJES SIN PEAJES: Así funciona el sistema

En Noruega no existen los peajes físicos. Pasas por debajo de una cámara y… ¡clic! Foto a tu matrícula y cargo automático. Y aquí entra en juego EPASS24 y AutoPASS. En algunos paneles verás el precio según el tipo de vehículo, lo que ayuda a controlar gastos, pero muchas veces no hay indicación visual, especialmente en carreteras rurales.

¿Cómo pagar los peajes?

La otra opción es AutoPASS, es el sistema oficial noruego. Básicamente te mandan un “tag” (un aparatito para el coche) y con eso tienes descuentos en peajes y ferries. Esta opción no la recomendamos ya que si viajas con matrícula extranjera y estás de paso, suele ser más lío que ventaja. Además, tienes que comprar el tag y hacer una inversión inicial que seguramente no compense. Para viajes largos (varios meses), quizá sí merece la pena.

Si decides no registrarte con ninguna de las dos opciones, la factura de los peajes acabará llegando igual a tu buzón… y lo más probable es que sea más cara de lo que debería, porque tu coche quedará mal clasificado. Ya sabes…: Como si fuera un autobús escolar en hora punta.

Tip práctico: Olvídate de la segunda opción, registra tu matrícula en EPASS24 antes de entrar al país y ¡a disfrutar de Noruega!

FERRIES: El transporte público de Noruega

¿Cómo pagar los ferries?

¡Ojo!: FerryPay no permite introducir manualmente los datos de tu vehículo. Esto significa que el sistema cobra automáticamente según la matrícula. Básicamente, tu furgo paga como si fuera… bueno, como el sistema decida.

La otra opción es la misma que con los peajes: si tienes AutoPASS, este se asociará automáticamente a AutoPASS for ferje, el sistema oficial noruego para ferries, que permite obtener descuentos en muchos ferries. Pero como ya hemos dicho antes, no recomendamos esta opción si no vas a convertirte en residente noruego exprés. Usa solo FerryPay.

¿Sabías que hay ferries gratuitos?

¡Sí, sí, como lo oyes! En Noruega hay ferries que no te cobran ni una sola corona. No es broma, ni un truco para turistas listos: en varios rincones del país -sobre todo en el norte- existen rutas totalmente gratuitas. Son como un regalo de los dioses viajeros, subvencionados por el gobierno local para que puedas cruzar fiordos e islas sin que tu cartera sufra.

No son mayoría, pero cuando te cruzas con uno, te da esa alegría de “¡mira, ahorro real!” y una sensación de estar explorando la Noruega auténtica y generosa. Y ojo, que no todo queda en el norte: en otras regiones también aparecen, sobre todo en tramos cortos o conexiones municipales.

Eso sí, que sean gratuitos no significa que puedas lanzarte sin mirar el reloj: siempre conviene revisar horarios y planificar con cabeza para evitar esperas largas y disfrutar el viaje sin prisas. Porque en Noruega, cada trayecto es una aventura… y si encima te sale gratis, mejor que mejor.

Horarios y precios

En la mayoría de los ferries locales no hace falta reservar ni sacar billete con antelación. Solo tienes que revisar los horarios, llegar con algo de tiempo y ponerte en la cola. Así de fácil.

La gran exepción a todo esto es la ruta Bødo-Moskenes, la que conecta el continente con las Islas Lofoten. Aquí si conviene reservar con antelación, especialmente en verano o si vas en furgo.

¿Y SI MI VEHÍCULO ES DE ALQUILER?

Si has alquilado un vehículo en Noruega, lo más probable es que ya venga con Autopass integrado, es decir, tu matrícula está registrada para que los peajes y ferries se cobren automáticamente.

Eso sí, ojo con dos cosas: algunas compañías piden un depósito extra para cubrir esos gastos, que te devolverán cuando termines el viaje y se calculen bien los costes. Y cuidado también con las posibles comisiones administrativas que pueden añadir por gestionar los pagos de peajes y ferries.

Lo mejor es que preguntes bien a tu compañía cómo funcionan estos cobros para no llevarte sorpresas al final.

La buena noticia: cada kilómetro merece la pena. Entre fiordos, cascadas y montañas, el viaje forma parte de la aventura.

CONSEJOS EXTRA

Más allá de los peajes, ferries y apps, hay algo que conviene tener claro desde el minuto uno: conducir en Noruega es lento. No porque falte carretera, sino porque la prisa aquí no tiene sentido.

La mayoría de las carreteras son de un solo carril por sentido, con límites de 60-80km/h, y entre curvas, fiordos y paradas constantes para mirar el paisaje, es raro que superes los 55-60km/h. Y ojo con los radares: están por todas partes y las multas no perdonan (spoiler: son carísimas).

En el suroeste del país -sobre todo cerca de ciudades como Oslo, Bergen o Stavanger- los peajes no solo son más frecuentes, también son más listillos: el precio cambia según la hora del día y el día de la semana. Si puedes evitar las horas puntas en los días laborales, tu bolsillo te lo agradecerá.

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